viernes, 14 de diciembre de 2012
Ensalada de frutas con pasas
Dulces mexicanos
En México existe una gran variedad de dulces típicos que varían de una región a otra, muchos de ellos son elaborados artesanalmente y son emblemáticos de la cultura mexicana. Con la llegada de los españoles, la cultura indígena se mezcló con nuevas costumbres, tradiciones y sabores. Muestra de ello es la comida mexicana, la cual es considerada una de las más variadas y ricas del mundo. La elaboración de los dulces tradicionales mexicanos forma parte de esta gran riqueza culinaria.
Chile en Nogada
Chile en Nogada
Un platillo muy representativo de puebla, que parece, en sí, llevar mucha de la historia de nuestro país. Y lo anterior no se dice a la ligera porque hablar del chile en nogada es inevitablemente hablar del acontecimiento más grande para nuestra patria…su independencia.
En 1821, año de la consumación de la independencia también se confecciona la bandera de las tres garantías, usando los tres colores de la bandera que hoy conocemos. El personaje principal en todo esto fue nada menos que Agustín de Iturbide, autor del plan de iguala y creador del tratado de Córdova. Precisamente después de firmar el famoso tratado decide visitar Puebla con motivo de su “santo” y por que en esta región tenía muchos simpatizantes. El 28 de agosto, día de San Agustín, fue recibido con un banquete. El lugar se vestía con los tres colores de la naciente bandera: Verde, por la independencia; Blanco, por la religión y Rojo, por la unión.
(Aunque existen otras versiones sobre el significado de los colores de la bandera, que aunque son menos conocidas parecen más veraces: Una de ellas hace referencia a que los tres colores de la bandera fueron tomados de los colores que tienen las alas del ángel que aparece a los pies de la virgen de Guadalupe en el famoso ayate, los cuales son así mismo verde, blanco y rojo, representando las tres virtudes teologales, las cuales son; Fe, Esperanza y Caridad. Lo anterior no tiene nada de descabellado ya que México se fundo como una nación Católica, debido a la influencia española, y los colores de las alas en el ayate son mucho anteriores a la independencia de México y representan precisamente eso, las virtudes teologales. Del mismo modo, se dice que cuando Juárez separó la iglesia del gobierno también se buscó darle otro significado a los colores de la bandera, ya que era intolerable que nuestro símbolo patrio entrañara un significado religioso, y fueron estos nuevos significados a los colores nacionales los que hoy se le enseñan a los niños en las escuelas).
Allí también se ofrecieron gran variedad de platillos poblanos elaborados por las Madres Contemplativas Agustinas del convento de Sta. Mónica (que ya tenían fama de grandes cocineras) confeccionados con los ingredientes de temporada y buscando encajar también en los colores de la bandera. Utilizando nuez de castilla tierna y la granada de corona y bermellón, para que la salsa y los granos tuvieran ese color blanco y rojo, para completar con el verde de las hojitas de perejil adornando el chile. Era una buena manera de hermanarse con la nación y con Iturbide el hecho de poner los colores de la bandera en un platillo preparado para una ocasión especial.
Hasta el día de hoy este platillo continua siendo un agasaje para la vista y el paladar, reflejando también una parte de lo que somos.
En 1821, año de la consumación de la independencia también se confecciona la bandera de las tres garantías, usando los tres colores de la bandera que hoy conocemos. El personaje principal en todo esto fue nada menos que Agustín de Iturbide, autor del plan de iguala y creador del tratado de Córdova. Precisamente después de firmar el famoso tratado decide visitar Puebla con motivo de su “santo” y por que en esta región tenía muchos simpatizantes. El 28 de agosto, día de San Agustín, fue recibido con un banquete. El lugar se vestía con los tres colores de la naciente bandera: Verde, por la independencia; Blanco, por la religión y Rojo, por la unión.
(Aunque existen otras versiones sobre el significado de los colores de la bandera, que aunque son menos conocidas parecen más veraces: Una de ellas hace referencia a que los tres colores de la bandera fueron tomados de los colores que tienen las alas del ángel que aparece a los pies de la virgen de Guadalupe en el famoso ayate, los cuales son así mismo verde, blanco y rojo, representando las tres virtudes teologales, las cuales son; Fe, Esperanza y Caridad. Lo anterior no tiene nada de descabellado ya que México se fundo como una nación Católica, debido a la influencia española, y los colores de las alas en el ayate son mucho anteriores a la independencia de México y representan precisamente eso, las virtudes teologales. Del mismo modo, se dice que cuando Juárez separó la iglesia del gobierno también se buscó darle otro significado a los colores de la bandera, ya que era intolerable que nuestro símbolo patrio entrañara un significado religioso, y fueron estos nuevos significados a los colores nacionales los que hoy se le enseñan a los niños en las escuelas).
Allí también se ofrecieron gran variedad de platillos poblanos elaborados por las Madres Contemplativas Agustinas del convento de Sta. Mónica (que ya tenían fama de grandes cocineras) confeccionados con los ingredientes de temporada y buscando encajar también en los colores de la bandera. Utilizando nuez de castilla tierna y la granada de corona y bermellón, para que la salsa y los granos tuvieran ese color blanco y rojo, para completar con el verde de las hojitas de perejil adornando el chile. Era una buena manera de hermanarse con la nación y con Iturbide el hecho de poner los colores de la bandera en un platillo preparado para una ocasión especial.
Hasta el día de hoy este platillo continua siendo un agasaje para la vista y el paladar, reflejando también una parte de lo que somos.
Machaca de Mantarraya
Receta de Machaca
de Mantarraya
Características
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Alimento base: Mantarraya
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Dificultad: Fácil
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Tiempo preparación: 40 min.
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Comensales: 8
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Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
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1 kilo de mantarraya seca
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6 cucharaditas de aceite de oliva
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4 dientes de ajo
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1 hoja de laurel
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1 cebolla mediana rebanada finamente
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1/2 kilo de jitomate picado
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3 chiiles verdes tatemados
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Sal y pimienta
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Alcaparras al gusto
Preparación
Se debe desalar la mantarraya remojádola, desmenuzarla y guisarla en el
aceite con el ajo, el laurel y la cebolla.
Por último, incorporar el jitomate, el chile en rajas, las alcaparras y
sazonar con sal.
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